Trabajo y jefes
Sí, lo tomo vs No, lo rechazo
El ascenso, aunque injusto, te abre puertas que de otro modo permanecerían cerradas. Aprovecharlo te permite influir desde dentro y demostrar que puedes hacerlo mejor que el favorito. No pierdas la oportunidad de escalar; el mérito llegará con el tiempo y la posición te respalda.
Aceptar un ascenso ilegítimo alimenta la cultura del nepotismo y desmoraliza al equipo. Rechazarlo es una postura ética que muestra que valoras la justicia y el esfuerzo real. Al decir no, obligas a la empresa a reconsiderar sus criterios y protege tu reputación de ser visto como cómplice de la injusticia.