Justicia cotidiana
Devolver el cambio vs Quedarse con el cambio
Imagínate que el cajero te entrega un billete de más y tú lo notas al instante. Lo devuelves sin dudar, porque la honestidad no necesita que te reconozcan. No es cuestión de legalidad, es de principios; si todos lo hicieran, la vida sería más justa. No hay pierde, solo gana la dignidad.
Piensa en la tentación de quedarte con ese cambio extra. Son pocos pesos, pero pueden marcar la diferencia en tu mes. Además, nadie te acusa, el cajero ni siquiera se dio cuenta. ¿Por qué arriesgarse a ser descubierto por una culpa que ni vale la pena? Ese dinero extra es un pequeño golpe a la suerte.