Amistad y lealtad
Responsable de su suerte vs Injustamente juzgado
Cuando tu amigo te señala como ausente en su mayor crisis, está pidiendo rendición de cuentas. Si no estabas, la culpa recae en ti: la amistad implica estar presente, no solo en los buenos momentos. No es una acusación, es un recordatorio de que la lealtad tiene precios.
Las circunstancias pueden impedir tu presencia: trabajo, salud, distancia. Culparte es simplista y no reconoce los límites reales de la vida. La amistad no es una obligación incondicional, es un pacto flexible. No dejes que una acusación te haga sentir culpable sin considerar todo el contexto.