Éxito
Felicitar y aprender vs Sentir rabia y competir
La competencia sana es buena, pero el reconocimiento es mejor. Felicitar a alguien por su éxito no solo muestra madurez, sino que puede abrirte las puertas al aprendizaje. Todos están en este juego juntos; acoger el éxito ajeno puede abrir tus ojos a nuevas oportunidades y aumentar tu propia motivación. ¿No se trata de crecer juntos?
El resentimiento es inevitable. Si lo felicitas, parecerá que estás de acuerdo con que él sea el mejor. Es un juego cruel; estás en el trabajo para competir, no para ser un aplauso. Ser realista significa mirar siempre por tus intereses, y eso puede incluir no dar reconocimiento a quien no lo merece, aunque parezca el mejor.